La otra mitad del libro

Plan Municipal de Lectura Miraflores

Hace pocos días fui cordialmente invitado a una reunión organizada por la Municipalidad de Miraflores, con el fin de trabajar en el Plan Municipal del Libro y la Lectura. Fue muy interesante interactuar con escritores locales, como también con gestoras culturales, educacionales y libreros.

Sostuvimos una reunión tipo lluvia de ideas en donde las diferentes partes lanzaron todo lo que tenían, considerando el desarrollo de los diferentes segmentos, tanto niños, como adolescentes y adultos. Recuerdo con especial interés lo que mencionó el escritor Jerónimo Pimentel en cuanto a la importancia de presentar una oferta cultural diversa, teniendo en cuenta libros, material audiovisual, teatro, danza, etc.

Escuché una propuesta similar en la Feria Internacional del Libro FILZIC 2015 por parte del escritor chileno Jorge Baradit, quien analiza las diferentes componentes al crear una obra, dando como resultado una creación diversa, la cual puede tener algunos capítulos en forma de texto, otros en cortometrajes, música, etc. Todo lo anterior con el objetivo de enriquecer la experiencia artística y cultural del individuo.

Centro Cultural Ricardo Palma

Centro Cultural Ricardo Palma, en donde se realizó la reunión

En cierta parte de la reunión, Beatriz Prieto – Jefa de la Sala de Lectura para Niños Augusta Palma – contó una experiencia que tuvieron a raíz de unas actividades que han estado realizando en el mercado de Miraflores; consiste en que una persona de la biblioteca lleva libros en un carrito de supermercado y va por los pasillos invitando a los dependientes de los locales a tomar uno que sea de su agrado.

En cierto momento un hombre tremendo se abalanzó sobre el carrito y la encargada se asustó un poco, cuando de pronto advirtió que tomó un libro. Con expresión de niño con juguete nuevo le explicó lo siguiente:

He leído un solo libro en mi vida y más encima fue la mitad solamente. Ahora que lo encontré de nuevo podré leer la otra mitad y terminarlo.

No imagino la cara de sorpresa de la encargada, porque si yo hubiera estado ahí me habría puesto a llorar o a saltar de alegría. Y el asunto siguió, porque según contó Doña Beatriz, el señor continuó leyendo y mejorando gradualmente su vocabulario, léxico y dicción. Decía que el señor – quien tiene una zapatería – se sentía orgulloso y contento porque había mejorado sus habilidades para comunicarse con sus clientes. Ahora le era mucho más fácil entablar una conversación y escribir notas en los comprobantes a sus clientes, ya que como se imaginarán también mejoró su ortografía.

Parque Keneddy en Miraflores

Paseando en el Parque Keneddy, Miraflores

Fue muy satisfactorio el comprobar a través de esta historia que las acciones – por pequeñas que parezcan – de algunas personas pueden tener efectos tan grandes y positivos en otras. Todos tenemos derecho a acceder a las herramientas y recursos necesarios para desarrollarnos plenamente como individuos y como parte de la sociedad. Justamente aquí juega un papel primordial el trabajo que realizamos todos quienes estamos en el mundo de las letras y de la promoción de la lectura y de la cultura en general.