Preguntina, juguete educativo para fomentar la lectura infantil

Preguntina, juguete educativo para fomentar la lectura

Preguntina, juguete educativo para fomentar la lectura infantil

Preguntina es el juguete literario más representativo del Club de Lectura Infantil. Consiste en una cartuchera adornada con diversos materiales, ojos saltones y colores vivos. En su interior tiene fichas con preguntas curiosas y entretenidas de diverso tipo. Algunas de las preguntas de las fichas que tiene en la panza son las siguientes:

  • ¿Es verdad que el moco de gorila se prepara con mocos de gorila?
  • ¿Quién es más rápido, un caracol o una tortuga?
  • Menciona tres instrumentos de cuerda.

Esta es una de las formas en las cuales los niños leen pasándolo bien y sin darse cuenta. A continuación conocerán su historia.

Agradezco a Zurecia, la artista talentosa que se encargó de materializar este proyecto.

Preguntina, un pez que quería saberlo todo

Por Luis Eduardo Vivero.

Érase una vez una ciudad llamada Iquique, una franja de tierra angosta entre unos  grandes cerros de tierra y el mar.

La gente iba y venía, tomaba sol en la playa y se mojaba los pies. Un niño pequeño hacía pipí en el mar y una niñita armaba un castillo de arena, pero nadie notaba la presencia de un pez especial…

Era un pez mediano hembra, de muchos colores, luminosa como los rayos de sol y hermosa como una rosa roja. Extrañamente hacía lo posible por salir del mar; rebotaba en la arena y se comenzaba a quedar sin respiración, entonces una ola la llevaba de vuelta al agua, momento en el cual tomaba aire y lo intentaba nuevamente.

Entonces, en cierto momento lo logró, pero como se imaginarán, no pudo llegar lejos y menos caminar, por lo cual quedó tirada de lado en la arena. Las posibilidades de que se salvara eran pocas, porque quién la iba a lanzar de nuevo al mar. Pero aunque cueste creerlo, de pronto un ser la tomó cariñosamente con su mano-aleta y la devolvió al mar.

Afortunadamente había sido rescatada a tiempo. En ese instante el ser que la había rescatado comenzó a hablar:

– ¡Jovencita, usted qué intenta hacer saliendo del mar! ¿A caso no sabe que los peces no pueden vivir fuera del agua?
– Sí, señorita, lo sé, pero es que constantemente veo tantos animales lindos y diferentes a mí, que quise ir a conocer lo que hay afuera…
– Pero pecesita, cómo crees que lo vas a lograr, además todo es tan diferente y peligroso afuera.
– Lo sé, pero no me importa. Quiero conocer ese mundo y viajar por el universo, saber cómo es mirar el sol directamente y subir una montaña…
– ¡Ay niña, pero qué locuras son esas! Por cierto, ¿cómo te llamas?
– Me llamo Preguntina. Mis papás me pusieron así porque hago muchas preguntas.
– Es un placer conocerte, Preguntina. De todas formas, hoy es tu día de suerte: me presento, soy la Sirena Madrina y cumpliré tres deseos que tengas, pero con cuidado, porque una vez que lo haya hecho no hay forma de volver atrás…
– ¡Genial, esto es magnífico! Muchas gracias Sirena Madrina, siempre supe lo que quería, así es que estoy lista – sentenció el pequeño pez.
– Está bien, desembucha porque iré cumpliendo tus deseos uno a uno…

La pecesita de colores cerró los ojos y comenzó a pedir:
– El primer deseo que quiero es un pastel de chocolate, dicen que son riquísimos y que no saben a mar ni son salados…
– Hum, vaya qué deseo más extraño tienes… Bueno, no importa, diré las palabras mágicas y ya estará.

¡Chim pirín bum bím!

Y por arte de magia el pastel de chocolate estuvo ante los ojos redondos de Preguntina, quien se lo zampó de una vez…
– Está bien pequeña, sigamos que no tengo todo el día… – dijo la Sirena Madrina para apurar la situación…
– Sí, por supuesto, aquí voy: ahora quiero un reloj especial que me sirva para aprender todos los idiomas del mundo y saber qué hora es cuándo llegue a un país nuevo…
– Pero chiquilla, qué haces pidiendo cosas tan raras, ¡aprovecha bien la oportunidad! Pero bueno, ni modos, son tus deseos.

¡Chim pirín bum bím!

Y Preguntina tuvo el reloj especial. Se lo pudo en la aleta y pudo comprender todo lo que la gente decía, como también leer los carteles que habían por todas partes.

– Ya niña, tengo que irme, pide tu último deseo – agregó la Sirena Madrina.
– Ahora quiero poder respirar y andar fuera del agua, para recorrer todos los países.
– Ah, ya veo, lo tenías todo planeado, pillina. Está bien, lo cumpliré y regresaré a las profundidades del mar.

¡Chim pirín bum bím!

Y Preguntina pudo respirar y vivir fuera del agua, tal como le había pedido a la Sirena Madrina. Le agradeció, la llenó de besos y abrazos y salió andando. Ahora anda de país en país, aprendiendo de cada cosa que ve, personas y seres vivos que conoce. Es muy estudiosa y divertida.

Lo último que se supo de ella es que iba viajando hacia el norte. Muchos niños y niñas la han visto paseando por la playa, también por cerros y montañas. Cada vez que se la encuentran ella les hace una pregunta de cualquier cosa extraña, según dice, para aprender una cosa nueva de este maravilloso planeta.

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